Nancy
por 1303
Siempre llega sonriente con su transparente mirada, Nunca vimos a Nancy estar realmente enojada, Sin embargo si llora la cosa es más complicada, Ó es muy triste la causa ó está por algo tentada. Es sencilla, tranquila y tiene buenos modales, Es simpática y dulce, entre muchas más cualidades, Y para quien no la conoce, un tanto frágil parezca, Pero por varias razones no es opinión que merezca. No se puede explicar, la vida es grata ó te aprieta; Ó porqué no es abuela, teniendo “casi” una nieta, y cuatro hijos ganados, hoy por hoy, su familia, Que con el destino asignado, sin dudas, la reconcilia. Los recuerdos son muchos, desde cuando éramos chicas, El uniforme, la escuela, y alguna que otra salida, Más los amores precoces entre confesiones de amigas Con historias distintas, que se reencuentran, hoy día. Con esfuerzo y constancia, concluyó su carrera, Y se instaló así orgullosa, sin mucho tiempo de espera, Fue por mérito propio, muy personal y privado, Una quimera ambiciosa, pero con buen resultado. A partir de una meta, se abocó sin retrasos, A un largo plan de trabajo, que completó paso a paso, Y a través de los años, es real, ya no sueña, Logró el espacio pensado, del que es la única dueña. Si es el tiempo el que deja, sin consulta, sus marcas, Para el caso de Nancy, aún no hay motivo de alarma, Y aunque nunca ha ocultado el medio siglo vivido, Son en verdad menos años, los que aparenta cumplidos. Y si la genética en esto, juega un papel decisivo Tienen roles activos, su personalidad y el estilo, Que la mantienen más joven, por reír y ser optimista, Y aprovechar el momento, sin perder nada de vista. Si ser feliz es un reto, y saber serlo un delirio No aflojemos la cuerda, ese es el gran desafío, Porque luego del viento, la lluvia ó granizo, El arco iris se asoma, y la luz de nuevo se hizo. No son las palabras, sino sólo los hechos, Ni son las protestas, sino son los derechos, Los que siempre te ayudan a ver el mar no tan lejos Y navegar contra el viento ó siendo el agua un espejo. Rosario, 2008