Tercer Milenio en la Cultura

Es una publicación de la "Asocación Tercer Milenio"

Una mirada a la cultura desde las perspectivas de este milenio

Cuentos

HISTORIAS DEL MATE

 

por Carlota Macchiavelli

 

Versión para No Videntes     Dejar Comentario

 

 

Historias del mate
Inspirada en los relatos de Picuchín Carballo
Cuando yo era niño, mi padre me pedía que le cebara mate” acarreado”, para eso tenía que despertarlo de la siesta a las dos en punto. No era una tarea fácil, aunque a simple vista lo parezca, ya que en primer lugar me daba un solo fósforo y con él debía encender el fuego en la cocina económica de leña, si se me apagaba estaba en problemas porque, volver a pedirle otro, era muy difícil sin recibir una reprimenda por no ser suficientemente cuidadoso. Afortunadamente mi madre me ayudaba prestándome colillas de velas para que pudiera mantenerlas encendidas hasta que el fuego tomara fuerza.
Aquí no terminaban mis problemas ya que tenía que llevarle el mate sin derramarlo, y caliente al otro extremo de la casa que era bastante grande. En verano era fácil que llegara caliente pero, en invierno la cosa se ponía peliaguda. Finalmente luego de varios intentos, varios retos y muchos viajes de regreso con el mate frio hasta la cocina se me ocurrió algo, comencé a cebar el mate por la bombilla lo que la dejaba tan caliente que al tomarlo mi padre exclamaba ¡Muy bien! Estás aprendiendo.
Han pasado tantos años que ya ni los recuerdo, crecieron 13874-04-9 mis hijos vinieron los nietos y hace algunos días descubrí que los mayorcitos, que ya comenzaron la facultad, estaban tomando mate. Nunca lo habían hecho antes porque los tiempos cambian y la gente anda siempre apurada, nadie tiene tiempo para cebar mate acarreado, ni siquiera para tomar mate de gringos, en jarrito enlozado y con termo, en vez de la pava morocha de hollín.
Cuando hicieron un alto en la lectura me acerqué y les pregunté si les gustaba el mate y me dijeron algo que me asombró: “Maso abu, es medio amargo, además Tobías lo ceba con yuyos, Anita con cascaritas de naranja, Manolo le pone granitos de café, 110802-84-1 a mí me gusta dulce y tibio y a los demás les gusta que “pela” y amargo, en realidad nos gusta, pero es difícil ponerse de acuerdo. Eso sí, hemos descubierto que es muy buena compañía y nos mantiene despiertos”.
Se rieron y siguieron tomando eso, que no sé si se puede llamar mate, y leyendo en voz alta a un tal “Kant”.

 

VOLVER

 

Comentarios:

 

Viernes 24 de Noviembre de 2017

 

Edición Digital de la Revista Tercer Milenio en la Cultura

Ver Revista N° 34

Ver Revista N° 33

Ver Revista N° 32

Ver Revista N° 31

Ver Revista N° 30

Ver Revista N° 29

Ver Revista N° 28

Ver Revista N° 27

 

 

Ingreso de Usuarios

Nombre de Usuario:

Contraseña:

 

¿Olvidó su contraseña?

 

 

 

 

Asociación Tercer Milenio

Institucional

Nuestra Historia

Invitación a Asociarse

Galería de Fotos

Enlaces de Interés

Editorial

Novedades

 

Colaboraciones

Concursos

Cuentos

Ensayos

Entrevistas

Infantiles

Libros

Plástica

Poesías

Relatos

 

Encuesta

Fuiste a la feria del Libro de Bs As?

Impresionante

Más gente que nunca


Ver Resultados

Tercer Milenio en la Cultura
Asociación Tercer Milenio, Rosario, Argentina

Desarrollado por
Rodrigo Guidetti